¿Cómo identificar que debes cambiar de administrador de finca?
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¿Cómo identificar que debes cambiar de administrador de finca?

¿Cómo identificar que debes cambiar de administrador de finca?

Gestionar una comunidad de vecinos es una tarea compleja y ardua de la que nadie quiere hacerse cargo. Afortunadamente existe la figura del administrador de fincas: un profesional que por un precio se encargará de todo ese tedioso y repetitivo trabajo. Sin embargo, no todos los administradores de fincas son aptos. ¿Cómo saber cuándo hay que cambiar?

A lo largo de este artículo te proponemos una serie de claves que debes tener en cuenta de cara a saber si el administrador de fincas que tiene tu comunidad de vecinos es bueno o malo. ¿Qué puedes esperar de él? ¿Es hora de poner término a su trabajo y buscar un nuevo profesional? Como en todo, hay una serie de parámetros que es conveniente analizar para encontrar la respuesta a estas preguntas.

 

  • Cuándo cambiar de administrador de fincas

 

  1. No se ocupa de todo: Si el presidente o algunos propietarios han tenido que ir a juicios, al ayuntamiento, a hacer trámites y a “trabajar” en nombre de la comunidad; es que el administrador de fincas no está haciendo bien su trabajo. Un buen administrador de fincas debe ocuparse de todo, pues es para eso para lo que se le está pagando.
  2. No es rápido: Si el administrador de fincas se ocupa de que reparen el ascensor, arreglen los problemas eléctricos o contraten un nuevo socorrista para la piscina… … un mes después de que se haya identificado esa necesidad, es que no estamos ante un buen administrador de fincas. Ha llegado el momento de relevarlo.
  3. No reduce el gasto de la comunidad: Si el administrador siempre consigue proveedores más caros, si las derramas y las cuotas de la comunidad no dejan de subir año tras año sin motivo aparente es que nuestro administrador de fincas no es bueno. Un buen administrador debe encargarse de velar por los intereses de los vecinos y estos son, siempre, pagar lo menos posible por los mejores servicios posibles.
  4. No consigue ni financiación ni subvenciones: Existen cantidad de subvenciones y financiación municipal para diversas obras. Desde la instalación de un ascensor hasta la realización de trabajos de rehabilitación en las fachadas. Un buen administrador debe estar al corriente de todas esas ayudas y saber pedirlas en tiempo y forma adecuados para que la comunidad de vecinos se beneficie. Si éste no es el caso de tu comunidad, es que debes cambiarlo.
  5. No es transparente: Si las cuentas no son claras, los gastos parecen turbios y no se sabe de dónde vienen los diferentes importes, probablemente es que no estemos ante un buen administrador de fincas. Hay que asegurarse de que la gestión del administrador sea totalmente transparente con la comunidad de vecinos o, de lo contrario, debe cambiarse de inmediato.

6. No informa a los vecinos: Si no informa a los vecinos ni a los órganos de dirección de la comunidad de vecinos (Presidente, vicepresidente, etc) de las grandes decisiones económicas entonces estamos ante un administrador que debe ser cambiado por extralimitarse en sus funciones.