Cerdanyola o Rubí, ¿dónde comprar una vivienda?
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Cerdanyola o Rubí, ¿dónde comprar una vivienda?

Cerdanyola o Rubí, ¿dónde comprar una vivienda?

Llegó el momento de decidirse y solo tenemos claro una cosa: queremos vivir en la comarca histórica del Vallés Occidental, una de las mejores zonas de Cataluña en cuanto a servicios y opciones de todo tipo. Y cómo no, muy próxima y bien comunicada con la ciudad de Barcelona. ¿Cerdanyola o Rubí? ¿dónde comprar una vivienda? Te ayudamos a decidirte.

Antes que nada debes tener claro una cosa: elijas el que elijas, cualquiera de estos dos municipios será sin duda un buen lugar para vivir. Sumando el total de su población, en ambas ciudades residen más de 130.000 personas. Un importante núcleo de población mucho más grande que el que residen en algunas ciudades y capitales de provincia de España como Teruel o Soria. Y tantos vecinos, no pueden estar equivocados. Ambas son ciudades con infinidad de posibilidades, y habitadas desde tiempos primitivos. Algo que ponen en evidencia sus numerosos restos arqueológicos encontrados, como el poblado ibérico Can Olivé de Cerdanyola o el poblado íbero Can Fatjó en Rubí.

Vale, no lo estamos poniendo demasiado fácil. Ambas ciudades además disponen de una amplia red de comercios, con algunas de las primeras marcas, buenos sistemas de transportes y un elevado número de colegios públicos e institutos donde podrán estudiar tus futuros hijos. Veamos cuáles son otras de las ventajas de comprar una casa en Cerdanyola o comprar una casa en Rubí. Al final, tú decides.

Ventajas de vivir en Rubí

Desde 1950, Rubí ha llegado a multiplicar su población un 100% pasando de apenas 6 mil vecinos hasta los casi 76 mil actuales. La razón no es otra que el haberse convertido en una de las ciudades dormitorio de Barcelona más importantes y todo ello gracias en buena parte por una importante apuesta por una comunicación envidiable bien en autobús, ferrocarril o metro.

Rubí además cuenta con un destacado patrimonio arquitectónico como su castillo, el museo etnográfico, las casas modernistas de la calle Chile… numerosas zonas verdes y una vida social y eventos culturales que hacen de ésta una ciudad con una de las calidades de vida más altas de la comarca. Rubí es mucho más que un pueblo donde vivir, es una gran ciudad donde en apenas unos minutos nos podemos encontrar en pleno centro de Barcelona para disfrutar de las numerosas bondades que ofrece la capital de Cataluña.

Ventajas de vivir en Cerdanyola

Cerdanyola del Vallés tiene un poco menos de habitantes que Rubí, unos 57.000 aunque la diferencia entre ambas es mínima. Tampoco el tamaño entre ambas ciudades difiere demasiado, algo más de 30 kilómetros cuadrados. En su mapa encontramos un rico pasado histórico prueba de que Cerdanyola, su clima y la calidad de su suelo hicieron que las culturas primitivas la eligieran como lugar de residencia. La

ermita románica de Sant Iscle de les Feixes, el castillo de San Marcial y un gran número de masías como testimonio de su pasado agrícola son una buena prueba de ello.

Cerdanyola, que además tiene una sede de la Universitat Autónoma de Barcelona y del Parque Tecnológico del Vallés, cuenta con una intensa vida social donde un amplio número de comercios, empresas de servicios y restaurantes dan fe de ello. También una propia red de centros escolares para atender a su gran población y, cómo no, su papel indiscutible como ciudad dormitorio de Barcelona de la que también se encuentra perfectamente comunicada mediante transporte público.

Recuerda, elijas que la que elijas: ambos municipios te esperan con los brazos abiertos y repletos de oportunidades.